Cómo limpiar un suelo de terrazo
El terrazo es duro y duradero, pero pierde brillo con el uso. Te contamos cómo mantenerlo y cuándo conviene un pulido profesional.
El terrazo es un pavimento de árido y cemento muy resistente, habitual en portales, escaleras y garajes. Su punto débil es la porosidad: absorbe manchas y va perdiendo brillo con el tránsito.
Para la limpieza diaria, barre o aspira primero y friega después con agua tibia y un detergente neutro. Los productos ácidos o amoniacados atacan el cemento y apagan el color del árido.
Las manchas de grasa se tratan con un desengrasante alcalino diluido, dejándolo actuar unos minutos antes de fregar. Nunca uses estropajos metálicos.
Cuando el suelo está rayado o mate, la solución es un pulido y cristalizado profesional: se rebaja la capa superficial con abrasivos progresivos y se cristaliza con rotativa, recuperando el brillo original.
Después del cristalizado, mantener el brillo es sencillo: mopa en seco a diario y fregado con neutro, sin encerados que acaben amarilleando.